Luis Miguel Aragón
*Christian Agúndez, entre encuestas, pleitos y desgaste anticipado.
La desesperación comienza a notarse en el equipo de Christian Agúndez. Pese a la fuerte inversión realizada para posicionarlo en la contienda por la candidatura a la gubernatura de Baja California Sur, su aspiración no logra despegar dentro del bloque de la llamada Cuarta Transformación.
En una estrategia errática, el grupo cercano a Agúndez optó por exhibir acciones de la alcaldesa de La Paz, Milena Quiroga Romero, aun cuando el propio municipio de Los Cabos atraviesa un escenario caótico: servicios públicos básicos sin regularizar y una gestión que no ha logrado responder a las demandas ciudadanas.
Más recientemente, el equipo del alcalde cabeño lanzó un reto al diputado federal Manuel Cota Cárdenas, proponiendo un “cara a cara” en encuestas para medir quién está mejor posicionado. El movimiento parece calculado: es evidente que el legislador y su equipo no aceptarían prestarse a una dinámica que solo buscaría inflar artificialmente la imagen de Agúndez.
Desde la inteligencia de los asesores del alcalde, todo se reduce a marketing político. Difícilmente se arriesgarían a exhibir a su propio jefe confirmando que su respaldo real es limitado. La percepción general es que Agúndez ya alcanzó su techo político y que su nivel de aceptación difícilmente crecerá entre los sudcalifornianos como para convertirlo en una opción sólida a la gubernatura.
El problema de fondo es más profundo. Desde su llegada a la alcaldía, la gestión no cumplió con la expectativa de cambio que le otorgaron los electores. De haber atendido esa encomienda, hoy el escenario sería distinto. Sin embargo, para desgracia de su grupo político, las principales problemáticas de Los Cabos siguen sin respuesta.
Esa pudo ser su verdadera campaña: resultados, no confrontaciones. Con un balance positivo, estaría encabezando encuestas serias y no mediciones pagadas. Y no era una tarea imposible: en el resto de los municipios el desempeño gubernamental tampoco destaca, con la excepción de Mulegé, donde el avance se atribuye más al trabajo del Ejecutivo estatal que a liderazgos locales.
Así las cosas, mientras no se anuncian las encuestas internas que definirán al candidato o candidata, lo más recomendable para los aspirantes es concentrarse en cumplir con sus responsabilidades actuales. Quizá ese trabajo, y no los retos mediáticos, sea el único que realmente les sume cuando llegue el momento decisivo.


Agregar comentario